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La DATIP de la Procuración General accedió a la información del teléfono de Diego Spagnuolo, pese a que el ex funcionario no entregó la clave. La causa investiga un audio en el que se lo vincula con presuntos pedidos de coimas a laboratorios.
Los expertos de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) de la Procuración General de la Nación lograron extraer este martes la información del celular del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo.
El procedimiento forma parte de la causa que investiga si es auténtico un audio en el que el ex funcionario se atribuye vínculos con el supuesto pago de sobornos.
La extracción de datos se concretó pese a que Spagnuolo no entregó la clave de acceso al dispositivo al momento de su secuestro, realizado durante un procedimiento en su vivienda de un barrio privado en Pilar, informaron fuentes judiciales.
La investigación también avanza sobre los teléfonos de Jonathan y Emmanuel Kovalivkrer, accionistas de la droguería Suizo Argentina, señalada en los audios como el origen de los pedidos de coimas a laboratorios. Asimismo, será analizado el dispositivo de Daniel Garbellini, ex funcionario de ANDIS, quien sí aportó la clave de su celular.
En paralelo, se esperaba en Comodoro Py la comparecencia de Eduardo Kovalivkrer, padre de los empresarios, que figura como accionista aunque ya retirado de la actividad.
Por otra parte, el juez federal Sebastián Casanello quedó en condiciones de resolver la situación procesal de Ariel De Vicentis, jefe de Seguridad de Nordelta, imputado por presunto “encubrimiento” y “obstrucción a la justicia”.
El responsable del barrio privado negó haber alertado a los Kovalivkrer de la presencia policial durante un operativo. Según su declaración, se encontraba de vacaciones y solo pidió corroborar la autenticidad de la orden judicial como parte de sus funciones.
En tanto, Jonathan Kovalivkrer se presentó el lunes en los tribunales de Retiro acompañado por su abogado, Martín Magram, y entregó su teléfono celular al fiscal Franco Picardi, aunque sin proporcionar la clave de acceso.







