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El hecho ocurrió el miércoles por la tarde, cuando el agente fue a increpar al joven por una presunta agresión a su hermana. Fue atacado con una botella de vidrio y sufrió graves heridas en el rostro.
Un brutal episodio de violencia familiar conmocionó a la ciudad de Rincón en la tarde del miércoles. Un empleado policial resultó gravemente herido tras ser agredido por su hijastro de 25 años, quien lo atacó con una botella de vidrio en el rostro, provocándole la pérdida de un ojo y otras lesiones severas.
Según relató la madre del agente, el conflicto se inició cuando el policía se dirigió al domicilio de su hijastro, ubicado en calle Juan de Garay, frente al reservorio, para confrontarlo por una presunta agresión a su hermana menor. Luego de la breve conversación, el policía se retiró del lugar.
Sin embargo, a pocos metros, la situación escaló de forma inesperada. “Escuchó ruidos y, al darse vuelta, le arrojó la botella de vidrio en la cara», explicó la madre de la víctima.
El impacto fue devastador: el agente cayó al suelo con el rostro ensangrentado y fue trasladado de urgencia al SAMCo local. Dada la gravedad de sus heridas, fue derivado al Hospital Cullen.
Allí los médicos confirmaron que el ataque le provocó la pérdida de uno de sus ojos. Además, sufrió profundos cortes en la nariz y en las mejillas, por lo que deberá someterse a una reconstrucción facial en las próximas semanas.
El caso, que involucra a miembros de una misma familia, está siendo investigado por la Justicia. Por el momento, no trascendieron medidas contra el agresor, aunque se espera que el avance de la causa determine responsabilidades penales.







