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Especialistas del INTA alertan sobre un Fenómeno del Niño que podría ser de gran intensidad hacia fin de año. Recomiendan obras de infraestructura, acondicionamiento de desagües y una planificación conjunta entre provincias para mitigar el riesgo de anegamientos.
La comunidad científica internacional sigue de cerca la evolución del Fenómeno del Niño, un evento climático que podría intensificarse durante el último trimestre de 2026 y desatar importantes precipitaciones en diversas regiones.
Al respecto, el ingeniero Howard Van Meer, especialista del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), advirtió sobre la magnitud que proyectan los modelos globales: “Los grandes centros climáticos del mundo pronostican un Fenómeno del Niño fuerte. Se cree que será el más grande que se haya visto y es por eso que preocupa mucho”.
Según el especialista, el fenómeno ya se puso en marcha y su evolución será monitoreada de cerca en los próximos meses, con un pico estimado para el mes de diciembre.
Obras de infraestructura y prevención en zonas de riesgo
Ante este panorama complejo, Van Meer remarcó que es indispensable anticiparse para reducir los riesgos de inundaciones y desbordes. En este sentido, destacó la necesidad de ejecutar trabajos que optimicen la evacuación del agua, sobre todo en aquellos sectores más vulnerables al anegamiento.
Entre las acciones clave detalladas por el técnico se encuentran:
- Revisión y acondicionamiento de los canales de desagüe.
- Intervenciones estratégicas en las áreas más bajas.
- Evaluación y construcción de estructuras de contención.
Planificación regional y trabajo entre provincias
Dado que el escurrimiento del agua no respeta límites jurisdiccionales, el ingeniero hizo hincapié en la urgencia de coordinar políticas hídricas a nivel regional.
“Las cuencas del Salí-Dulce deben estar preparadas. Es todo un trabajo entre provincias”, sostuvo el referente del INTA, subrayando que la mitigación de los impactos requiere un esfuerzo conjunto y una visión integral del territorio antes de que el fenómeno alcance su máxima intensidad.







