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La provincia reclama igualdad de condiciones frente al AMBA, advirtiendo que el 25% de los servicios interurbanos carece del sistema, lo que impide que miles de usuarios accedan a descuentos esenciales.
El Gobierno de Santa Fe elevó un reclamo formal ante la administración nacional para exigir la implementación total del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) en la red de transporte interurbano de pasajeros. La medida busca terminar con la brecha de desigualdad que perjudica a los santafesinos frente a los usuarios del AMBA, quienes cuentan con cobertura plena.
El impacto de la brecha digital en el bolsillo
Actualmente, el 25 % de los pasajes interurbanos en la provincia se comercializan fuera del sistema SUBE. Esta carencia técnica impide que los beneficiarios accedan a la Tarifa Social Federal, obligándolos a pagar la tarifa plena pese a reunir los requisitos para obtener descuentos.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, graficó la urgencia con cifras contundentes: sobre un total de 2,5 millones de boletos mensuales, cerca de 700.000 se pagan sin el subsidio nacional. «Hubo santafesinos que, pudiendo pagar solo el 45 % del boleto, debieron abonar el 100 %. Es una desigualdad que Nación debe resolver», señaló.
El perjuicio es directo en los recorridos provinciales:
- Rosario – San Lorenzo: Un usuario con Tarifa Social paga $2.328, mientras que sin SUBE el costo es de$ 5.174.
- Rafaela – Bella Italia: Con el beneficio, el pasaje costaría $1.467, frente a los$ 3.260 que abonan quienes carecen del sistema.
- Las Toscas – Villa Guillermina: El costo se reduce de $5.800 a$ 2.610 aplicando el subsidio.
Un reclamo por federalismo y equidad
El pedido de Santa Fe se da en un contexto de fuerte tensión tras la eliminación del Fondo Compensador del Interior por parte de Nación. Mientras el AMBA conserva la cobertura total de la SUBE, las provincias han debido absorber con recursos propios la crisis del transporte.
Desde la gestión provincial detallaron que, desde 2024, Santa Fe aportó $ 706.761 millones en concepto de impuestos a los combustibles, de los cuales solo regresó a la provincia un 19 % ($ 133.000 millones), sin que ningún peso fuera destinado al transporte público. Para compensar esta desfinanciación, el gobierno provincial debió invertir $ 193.039 millones de su presupuesto propio para sostener el sistema y garantizar el Boleto Educativo.
«No pedimos privilegios; reclamamos un federalismo real y equitativo. De cada 100 pesos que los santafesinos aportan en impuestos, muy poco vuelve al transporte. Necesitamos que Nación cierre la brecha para quienes más lo necesitan», sentenció Puccini.







