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Ante el desprendimiento de una gran masa de camalotes, el Ejecutivo local coordina tareas con clubes náuticos y avanza en un convenio clave con el Ejército Argentino para liberar el espejo de agua.
El municipio de Santa Fe puso en marcha un intenso operativo para remover el gran embalsado que afecta la navegación en la laguna Setúbal. Con el objetivo de garantizar la seguridad hídrica y poner a punto el espejo de agua para eventos deportivos previstos en septiembre, las autoridades intensifican las tareas de limpieza en puntos estratégicos.
Puntos críticos y trabajo conjunto
Las labores, supervisadas por Víctor Hadad, se concentran en tres zonas prioritarias: los pilotes del antiguo puente ferroviario, el sector bajo el Puente Colgante y el riacho Santa Fe.
Hasta el momento, la limpieza ha sido posible gracias a la articulación entre las embarcaciones municipales y el apoyo de los clubes náuticos locales. Una jornada intensiva realizada el pasado sábado permitió liberar el segundo pilote —desde la costanera oeste hacia la este—, superando incluso las dificultades que impusieron los vientos del sector sur.
Convenio con el Ejército Argentino
Para acelerar la limpieza definitiva, el Ejecutivo municipal se encuentra en la etapa final de un convenio con el Ejército Argentino, amparado en la Ley Nº 24.59. Según se informó, el acuerdo presenta un 97% de avance y se espera su firma esta misma semana.
Una vez rubricado con el Batallón de Ingenieros de Santo Tomé, el trámite pasará a la cúpula militar en Buenos Aires para la autorización definitiva, un proceso que demandará un plazo máximo de dos semanas. El Ejército estima que, una vez en el terreno, las tareas de remoción total tomarán 17 jornadas de trabajo.
El objetivo: 12 de septiembre
El intendente Juan Pablo Poletti estableció como fecha límite el 12 de septiembre, día en el que la laguna será sede de diversas competencias deportivas.
Respecto a las condiciones climáticas, las autoridades aclararon que la actual crecida y el fenómeno de «El Niño» no complican el operativo. Por el contrario, el mayor caudal de agua y la previsión de vientos del sector norte favorecen la presión sobre la vegetación, facilitando su escurrimiento natural hacia aguas abajo. Mientras tanto, el municipio mantendrá un esquema de monitoreo constante para evitar nuevas acumulaciones.







