|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El asesinato de Ian Cabrera, de 13 años, dentro de la Escuela Normal N.º 40 continúa bajo estricta reserva judicial. Los fiscales remarcaron la gravedad del hecho, cuestionaron la modalidad de la audiencia y confirmaron avances en distintas líneas investigativas.
El crimen de Ian Cabrera, ocurrido en la Escuela Normal N.º 40 de San Cristóbal, sigue generando conmoción mientras la causa avanza bajo condiciones de absoluta reserva judicial.
Tras la audiencia de atribución de cargos, los fiscales Carlos Vottero y Luis Schiappa Pietra brindaron una conferencia de prensa en la que aclararon que, por disposición del magistrado interviniente, no podrán difundirse detalles clave del proceso.
Vottero explicó que todo lo tratado en la audiencia, incluidas las resoluciones adoptadas, está alcanzado por el principio de reserva. “Estamos ante un hecho trágico”, expresó, y manifestó su solidaridad con las familias afectadas.
Críticas por la participación remota del acusado
Uno de los puntos más destacados fue la ausencia física del presunto agresor, un menor de 15 años no punible, durante la audiencia.
Vottero cuestionó que haya participado de manera remota y sostuvo que la presencialidad es fundamental en este tipo de instancias. “No es lo mismo escuchar a las partes en una sala que hacerlo a través de una pantalla a más de 200 kilómetros”, afirmó.
Según el fiscal regional, la presencia física contribuye al “entendimiento, la reflexión y la responsabilización” del menor involucrado.
Avances en la investigación y el rol de las redes sociales
Por su parte, Schiappa Pietra indicó que la pesquisa avanza sobre múltiples líneas y que en pocos días se logró reconstruir parte de la secuencia de los hechos, incluyendo momentos previos y posteriores al ataque.
El fiscal aclaró que, debido a la edad del sospechoso, no existe posibilidad de sanción penal. En ese sentido, explicó que el proceso se orienta a la adopción de medidas de protección previstas en la legislación vigente.
No obstante, confirmó que el ataque habría tenido cierto grado de planificación y que una de las claves de la investigación está en el análisis de vínculos y comunicaciones en redes sociales. “Contamos con información contundente”, aseguró, aunque advirtió sobre la complejidad de estos entornos por los mecanismos de ocultamiento de identidades.
La escuela, aún como escena del crimen
En relación con la posible participación de terceros, el fiscal se mostró cauto y señaló que aún no hay datos concluyentes.
Además, confirmó que continúan las pericias en el establecimiento educativo, que por el momento seguirá preservado como escena del crimen. “No se liberará hasta completar todas las diligencias necesarias”, indicó.
Un proceso que recién comienza
Finalmente, ambos fiscales coincidieron en que la investigación se encuentra en una etapa inicial y que demandará tiempo.
Pidieron prudencia a la opinión pública y adelantaron que en las próximas horas mantendrán el primer contacto formal con la familia de la víctima, que no participó de la audiencia. “Hay mucho por hacer y no será una investigación corta”, concluyeron.







