|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Se trata de los dos adolescentes de 14 años que permanecen en libertad por su edad. Las disposiciones fueron consensuadas entre la Justicia, el Ejecutivo provincial y las partes, bajo un estricto régimen de confidencialidad.
La Justicia de Santa Fe, el Ministerio de Seguridad y la Secretaría de Niñez acordaron una serie de medidas para los dos menores de 14 años involucrados en el homicidio de Jeremías Monzón, quienes son inimputables según la legislación vigente.
La audiencia multipropósito se realizó el miércoles en los tribunales santafesinos y fue presidida por el juez Gustavo Urdiales. Participaron representantes del Poder Judicial, del Ejecutivo provincial y las partes del proceso penal.
Las medidas fueron presentadas por el fiscal del caso, Francisco Cecchini, junto al responsable de la Unidad de Menores de la provincia, Luis Schapa Pietra, además de los abogados querellantes y defensores, y funcionarios provinciales. Si bien fueron acordadas con conformidad de las defensas y de la querella —integrada por la familia de la víctima—, rige una obligación de confidencialidad, por lo que no se brindaron detalles.
Objetivo y control judicial
Tras la audiencia, los fiscales explicaron que se aplicaron todas las herramientas previstas en el Código Procesal Penal Juvenil, en un trabajo conjunto entre la Justicia y áreas del Ejecutivo. Indicaron que el objetivo central es resguardar a las víctimas sin vulnerar el principio de no punibilidad, y remarcaron que las disposiciones ya están vigentes y bajo control judicial.
El homicidio de Jeremías Monzón
Jeremías Monzón fue asesinado el 18 de diciembre de 2025 por tres adolescentes: M.A., de 16 años, y L.P. y B.V., ambos de 14. Según la investigación, el joven fue llevado hasta un galpón abandonado en inmediaciones del barrio Chalet, donde fue maniatado, amordazado y atacado con armas blancas mientras le exigían la clave de su teléfono celular.
De acuerdo a lo expuesto por el fiscal Cecchini en audiencias previas, el posible móvil estaría vinculado a un conflicto previo entre la víctima y M.A., quien sostuvo que Monzón habría intentado abusar de ella y que existían videos de contenido sexual en el celular. Tras obtener la clave del teléfono, los agresores habrían concretado el ataque fatal.







