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Las víctimas, dos primos de 30 y 31 años, fueron encontradas sin vida en una canoa a la deriva en el río Coronda, a la altura de Sauce Viejo. La investigación apunta a un posible ajuste vinculado al robo de ganado, hipótesis que la familia rechaza y pide justicia.
El 31 de diciembre se convirtió en un cierre de año trágico para familias del distrito costero de Alto Verde. Dos jóvenes que habían salido a cazar el día anterior fueron hallados sin vida en una canoa que se encontraba a la deriva en aguas del río Coronda, frente a las costas de la ciudad de Sauce Viejo.
Las víctimas fueron identificadas como José y Félix Cabrera, primos entre sí, de 30 y 31 años. Ambos presentaban heridas producidas por disparos de arma de fuego y, dentro de la embarcación, los investigadores encontraron restos de un animal.
Si bien la principal hipótesis policial sostiene que el hecho podría estar vinculado a una represalia por robo de ganado, los familiares de los jóvenes negaron rotundamente esa versión. Aseguran que se trataba de personas humildes, dedicadas a la caza de carpinchos, una actividad que realizaban habitualmente para obtener algunos ingresos.
Daniel Cabrera, hermano de José, relató en declaraciones radiales cómo se enteró de la noticia. “Otros de mis hermanos me llamaron para avisarme y al principio pensé que era una broma de mal gusto”, contó. Convencido de que solo habían salido a cazar, nunca imaginó el desenlace fatal.
Según explicó, la familia acudió luego a la comisaría, donde le mostraron un video en el que reconoció la canoa de su primo. “Quiero encontrar al testigo, porque no nos dan información. No sabemos qué animal había en la canoa, si era un perro o una vaca. Nuestros cuatro perros están en casa y la policía no nos dice nada”, expresó con angustia.
Visiblemente conmocionado, Daniel señaló que aún le cuesta comprender lo ocurrido y remarcó las consecuencias que deja el hecho. “No me cabe en la cabeza lo que pasó. Hay cosas confusas. Solo sé que quedaron tres chicos sin padre y nadie pensó en ellos”, lamentó.
Además, explicó que la familia no cuenta con los medios para trasladarse hasta Sauce Viejo y que necesitan con urgencia el certificado de defunción. “Quiero poder velar a mi hermano acá, con su familia. No queremos que lo lleven directamente al cementerio sin poder despedirlo”, pidió.
Por último, reclamó avances en la investigación y justicia para las víctimas. “Los que los mataron tienen que pagar”, concluyó.







